Hacia el final del siglo XVI, corría el año de 1584, ya estaba en marcha la Conquista del Centro de Venezuela y se hizo necesario la instalación de uno o dos poblados a la entrada de los llanos, que sirviera como punto de apoyo para la penetración en esa extensa zona del país.
Fue designado para realizar la prosapia el Capitán Sebastián Díaz de Alfaro, español, nativo de Sanlùcar de Barrameda y procedente de hidalga familia. Lo acreditaba para ello su indiscutible experiencia acompañando a Diego de Losada en la conquista de los indios caracas.
Después de organizada la expedición partió Díaz de Alfaro desde la ciudad capital, junto algunos vecinos y soldados, paso por las Sabanetas de Ocumare y junto todo el campo, llegando a las riberas del río Tuy. Allí funda el primer poblado, el cual llamo San Juan de la Paz en la provincia de los indios Tomusas.
De allí y siguiendo rumbo sur llego a las provincias de los indios Quiriquires y Aruacos, en el valle de Buena Vista cercano al río Memo. El 6 de enero de 1585 funda entonces el segundo poblado, la ciudad de San Sebastián de los Reyes en dicho sitio, al que denominaron Curabe, y tal como quedo asentado en el acta de fundación.
El lugar se encuentra en las adyacencias de los ríos Memo y Orituco a 139 grados en dirección noreste a donde se ubica la población actual. En aquel entonces eran 35 vecinos encomenderos y mas de 20 sin encomienda, los que llegaron con la aventura pobladora. Sus descendientes luego poblaron la inmensa llanura estableciendo hatos y fundos, que algún día serian pueblos, villas y ciudades.
Unas 13 mil leguas cuadradas formaban los ejidos de la ciudad. Quien podría imaginar semejante territorio, una gran llanura que tenia por limites: desde el río Tuy al Orinoco y desde el río Unare al Tiznados y al Portuguesa, y que luego se reduciría a 734 kilómetros cuadrados.
Es cierto que por años se mantienen esos limites pero debido a los diversos traslados, los litigios de tierra, las rivalidades económicas y religiosas se reducen y alteran dichos limites, quedando diluidos en la llanura venezolana.
Es necesario tomar en cuenta también, que al desaparecer San Juan de la Paz sus limites se subsumieron a los de San Sebastián. De esto dejaron constancia al momento de la toma de posesión el Capitán fundador y el Escribano del Cabildo.
En dicha acta establecieron los términos como jurisdicción de la ciudad de San Sebastián con fecha 4 de febrero de 1585. Cumpliase un paso mas de la arriesgada empresa pobladora.
Pero la ciudad tenia en su alma el destino trashumante y la hidalguía, nunca se entrego al olvido y camino en busca de una esperanza. Aquí llego un día de abril de 1676. Como decía Castillo Lara venia cansina y enflaquecida de tanto traficar desesperanzas. De tanto tender su colcha de calles y plazas sobre la tierra esquiva, y de tanto enrollarla y volvérsela a echar al hombro como un porsiacaso en busca de nuevos horizontes.
Hoy por siempre la ciudad encuentra sus caminos; esos de la acendrada llanura: aquella ciudad primogénita del Guarico que alguna vez fue, porque si bien es cierto reconocer que San Sebastián fue la primera nacida en el Estado Guarico un 6 de enero de 1585, también es cierto que fue la primera ciudad que se fundo en el Estado Aragua un día de abril de 1676.
Por ello ha sido hasta ahora la Primigenia de Aragua y 326 años le han dado ese titulo. Ya no sera más de anonimia porque sus almas han contado la historia. Unos años han pasado y los caminos se han encontrado.